He iniciado a observarme con un sentido mayor de esperanza. Me explico. Ver en mí tantas falencias de la carne, de mis heridas y de mis fracasos hacen que de repente piense que no hay salida, que no puedo avanzar a nada... que jamás seré una persona que pueda transmitir algo valioso de Dios a otros.
En ocasiones estar en la casa de Dios se me hace más conflictivo que estar por fuera, y me refiero a la tentación que de allí proviene. Oro a Dios por gracia para soportar mis decisiones de seguirle, por gracia para liberarme de mis obsesiones y preocupaciones, de mi hostilidad para huír de la tentación, del rechazo propio y ajeno... de la atracción por las mujeres.
Pienso hoy que Dios me da gracia para soportar y para tener una mente despejada que es lo que más deseo junto con un sentido mayor de Su presencia y Su amor. Pero esa gracia incluye provisión para el proceso (esa es la parte que parece que no puedo soportar), un proceso que de día en día, incluso de una hora a otra oscila entre victoria y fracaso, luz y tinieblas. A veces no puedo soportar sentirme libre de mis sentimientos por una mujer en cuestión y poder orar, adorar y concentrarme en mis tareas... para luego verla rondar por allí y estremecer de nuevo mi ser con ansiedad, con distracción, con estrategias de la carne que hacen todo menos que ahuyentar la atracción.
Pienso que Dios me da gracia para saber qué hacer cuando disfruto de paz... porque es cierto que se ha vuelto algo extraño en mí y no sé que hacer con ella. Creo también que Dios me da gracia para entender su trabajo en esta mujer y en mí, y cómo de alguna extraña manera nuestras heridas y nuestras luchas no le impiden llamarnos a servirle, ni le impiden seguir amándonos.
Por ahora sé que lo importante es concentrarme en Dios, orar con un nuevo sentido de fe, y de que Él si responde a mis oraciones y que si llena realmente mis vacíos. Que al profundizar en Su amor, y al tener esa base, todo lo que veo mal en mí, pasará a un segundo plano, y empezaré a andar confiada... a andar realmente encaminada hacia mi hogar, dónde se me otorga pan para la jornada, esperanza en el camino, luz en el sendero.
Hoy pienso en las veces en que he puesto mis razones por encima de lo que Dios desea para mí, de las veces en que me habla de lo mismo, y yo lo sé y estudio sobre eso y pienso y reflexiono pero aún así sigo evitando esforzarme para cambiar.
Excusas! seguiré así por siempre? pretenderé que todo es culpa de otros, de mi pasado, de mis chichones? no quiero seguir igual. Si tengo dudas, si tengo luchas, no es acaso Dios el único que puede ayudarme? no es acaso Dios quien se revela como es, y por eso le conozco, le amo y le sigo?
Me avergüenzo de mis propios complejos, de querer compararme con otros que sí, tienen una espiritualidad diferente y un modo de pensar diferente al mío, pero caramba... lo desarrollan! yo en cambio armo castillos conceptuales de un Dios al que conozco en la distancia y todo lo que sale de mí... soy yo y nada más! mi egocentrismo, mi mediocridad, mi falta de esencia.
Hasta cuándo! Hay una vida por conquistar y es cierto que esa vida se conquista con las decisiones diarias que hacemos, incluso las decisiones minuto a minuto. No podemos desanimarnos por ver pocos avances en hábitos y patrones de pensamiento que hemos construído a lo largo de los años... pero podemos recordar que junto a nosotros está El Maestro de nuestra vida, que anhela enseñarnos, discipularnos, darle solidez, raíz y fruto a nuestra vida.
Me gustan las artes marciales. Fuera de lo nocivo que se puede pensar a nivel espiritual en el medio cristiano, pienso que tiene mucho mérito el tener una disciplina que ayude a generar autocontrol, y que hable de los buenos valores del luchador. Puedo pensar que Dios ahora es ese Maestro que contínuamente enseña y pule todo aquello tosco de nuestro carácter si le permitimos que hable a nuestra vida, y que trate con nosotros. Él no desea vernos igual, pero es todo decisión de nosotros, hacer espacio en nuestro corazón y nuestra vida para que Él nos transforme desde adentro.
Una frase de Karate kid 3 que me gusta mucho es esta:
Mr. Miyagi: Está bien perder contra el oponente, pero no contra el miedo.
Aunque en el camino haya momentos difíciles y el entrenamiento sea de morir y renunciar, de volver a acondicionar el cuerpo espiritual, es preferible eso a por miedo o desaliento no hacer nada, y así rechazar el poder de la Sangre que Jesús murió para darnos. Su sacrificio no puede recibir de parte nuestra la autocomplacencia y la pereza... nuestras excusas.
Tenemos un Rey y un Maestro al cual honrar... demos la pelea!
Bendita Visibilidad de Dios que sustenta nuestra ceguera Bendita Gracia de Dios que sustenta nuestra debilidad y pobreza Sagrada Luz de Dios que permanece en nuestras tinieblas
Átanos siempre a tí. Que podamos acudir a tí aún cargados de derrota y miseria Que nuestra indigencia sea abrumada por tu riqueza Que la mano de tu bondad esté siempre extendida para amar Que la mas densa oscuridad sea aniquilada por el alba de tu paz
Que la torpeza de nuestros pasos sea guiada por la Luz de tu Verdad Que el final de nuestros días llegue a tocar el cielo de tu eternidad. Que nuestros corazones sean saciados por siempre en tu inmensidad.
Pienso muy a menudo acerca de mi identidad, no sólo a nivel sexual, sino todo aquello que la compone. Supongo que debido a que encuentro en la mayoría de ocasiones que mi personalidad no encaja en los múltiples sistemas a los que he pertenecido o pertenezco, me resulta necesario saber quién realmente soy y qué quiero hacer con mi vida. Son dos cosas bien distintas, y hallo que en muchas ocasiones me encuentro confundida al no tener respuesta a ambas.
A parte de la identidad que tengo en Dios, la identidad que dice que soy santa, soy Su hija, soy ciudadana del cielo.. etc., creo que hay una identidad única e intransferible (como algunos documentos que poseemos) que anhelo encontrar. Algunas veces descubro que no soy lo que la gente siempre ve, o lo que me dice cuando cumplo años, ni tampoco soy mis habilidades, ni lo que la gente dice que tengo. Tampoco soy mis éxitos ni mis ocupaciones, hallo, por ejemplo, que en mi vida profesional estoy "enrumbada" es decir, voy construyendo algo, pero en realidad, ni me importa, ni tengo mayores aspiraciones.
Otras veces reflexiono con algunas personas que aprecio, otras veces publico mis pensamientos sobre algunas cuestiones que me inquetan, y noto que pasan desapercibidas si acaso, al ir en contra de las mismas exclamaciones de eterno amor y perpetua confianza a Dios, que son mucho más apetecidas en el círculo de la gente que teme reflexionar su fe.
En todo, con sinceridad, encuentro mi disonancia con el común y corriente de la gente que me rodea. Afortunadamente en internet, en los libros y en alguna que otra rara persona, he podido ver que no soy una desadaptada, que hay otros que como yo, siguen en el camino de Dios, y aún están buscándose, explorándose, y sin miedo, reevaluándose.
Sólo puedo decir una cosa, ya para terminar este abrebocas en esta serie que comienzo ahora. El viaje es un viaje digno de vivirse en entera libertad, no sabremos nunca lo que obtendremos de nuestra búsqueda, pero creo, con toda seguridad que más vale la desesperanza de la falta de respuestas rápidas, que el conformismo de adaptarse a un modelo de hombre, perfectamente definido y controlado, que no podremos ser.
“Decidir todo de antemano y decir exactamente qué forma precisa tomará el desafío de la gracia, equivale a despojar de su significado a la gracia y reducir el Evangelio de amor a un sistema de seguridad legal”.
He esperado una respuesta de Dios. Ya hace mucho que no le escucho con claridad, que no logro acercarme con confianza y entrar en esa relación de dar y recibir, de compartir añoranzas, sueños. frustraciones y esperanzas. Todo se ha convertido en un monólogo de mi parte, que muchas veces parece más un rezo de loro que una comunicación con Alguien más. Me siento cansada de imaginar respuestas y decirme a mí misma que Dios me ama... he necesitado con urgencia Oír de Él mismo que me Ama.
Hoy mis búsquedas han dado con sus respuestas, hoy he tropezado con una verdad que le ha permitido hablarme y vengo a compartirla hoy. Se trata de un poema a manera de monólogo que aparece en Youtube, llamado "To be known is to be loved" o "Woman at the well" (Ser conocido es ser amado, o La mujer en el pozo) basado en el capítulo 4 de Juan, sobre la mujer samaritana.
No logro explicar a profundidad la importancia de esto en mi vida espiritual, emocional, relacional... en todo lo que me concierne. Sólo puedo agregar que ser realmente amado por alguien que nos conoce bien (y enfatizo: realmente nos conoce bien, en lo bueno y en lo malo) es lo único que nos puede cambiar la vida, el horizonte, la perspectiva... es lo único que dará esperanza a nuestro corazón... lo que nos dará la felicidad y la satisfacción interior que tanto anhelamos.
Añado mi propia traducción, y al final está el video... es muy impactante, y si sabes inglés te recomiendo que lo escuches hasta que su significado profundice en tí.
* * *
Ser conocido es ser amado, y ser amado es ser conocido
Soy una mujer sin distinción, de poca importancia.
Yo soy una mujer sin reputación a salvar, lo cual es malo.
Susurran cuando paso y lanzan miradas de juicio, aunque en realidad no se toman el tiempo para mirarme.
O incluso llegar a conocerme.
Porque ser conocido es ser amado y ser amado es ser conocido.
Y de cualquier manera ¿cuál es el punto de hacer alguno de ellos dos, en primer lugar?
Quiero ser conocida, quiero a alguien que mire mi rostro y no sólo vea dos ojos, una nariz, una boca y dos orejas, sino que vea todo lo que soy y podría ser; todas mis esperanzas, amores y temores. Eso es demasiado para esperar, desear, o orar por, ya por eso no lo hago, nunca más.
Ahora me reservo para mí y con eso quiero decir el dolor que me mantiene en mi propia cárcel privada, el dolor que me ha traído aquí a mediodía, a este pozo.
Pedir una bebida no es una gran solicitud, pero pedirla de mí, una mujer impura, avergonzada, usada y abusada, una rechazada, un fracaso, una decepción, una pecadora.
Ninguna bebida pasando de estas manos a tus labios jamás podría ser refrescante, sólo condenante, como estoy segura de que me condenas ahora, pero no lo haces.
Tu eres un hombre sin distinción, aunque de la mayor importancia, un hombre con poca reputación, al menos hasta ahora.
Tu susurras y me dices a la cara de lo que se tratan todas miradas que han estado alrededor y te tomas el tiempo para realmente mirarme a mí.
Pero no es necesario que me conozcas.
Porque ser conocido es ser amado y ser amado es ser conocido.
Y Tu me conoces, Tu realmente me conoces.
Todo de mí y todo lo mío.
Cada pensamiento dentro, y cada cabello encima de mi cabeza.
Toda heridas guardada, toda esperanza, toda angustia.
Mi pasado y mi futuro, todo lo que soy y podría ser, Tu me dices todo.
Tu me hablas acerca de mí.
Y lo que es hablado por cualquier otro traería odio y condenación; viniendo de Ti trae amor, gracia, misericordia, esperanza y salvación.
He oído hablar de Uno que viene, Uno que salvaría a una miserable como yo, y aquí en mi presencia, Tu dices: Yo soy Él.
Ser conocido es ser amado y ser amado es ser conocido.
Y acabo de encontrarte pero Te amo.
Yo no te conozco, pero quiero llegar a eso.
Déjame volver al pueblo, este camino es demasiado para mí sola.
Hay otros, hermanos, amantes, hermanas, los que odian, buenos y malos, pecadores y santos que deben escuchar lo que me has dicho, que deben ver lo que me has mostrado, que deben probar lo que me has dado, que deben sentir como me has perdonado.
Porque ser conocido es ser amado y ser amado es ser conocido.
Y todos ellos necesitan esto también, todos necesitamos esto en nosotros.
Paso ahora por un tiempo de mucha tentación sexual. Quisiera decir que de hecho, hace mucho tiempo no sentía algo así, que pareciera gobernarme en mis pensamientos y en mi cuerpo.
Metiendo todo a mi analizador habitual, creo que esto que experimiento ahora sólo refleja la enorme soledad y deseo de intimidad por la que paso en este tiempo en mi vida. Me siento algo menos atraída hacia los hombres que lo que lo estuve hace un año por estas fechas y al contrario, muchas cosas que no se desarrollaban en la parte homosexual al parecer han tomado fuerza. De nuevo, creo que el filtro proviene no de un descubrimiento de mi sexualidad en sí, sino de un vacío mayor.
Me decepciona muchas veces el tipo de amistades que se da en la iglesia. Al parecer hablas de todo menos de lo que te inquieta de verdad. Te limitas a hablar y a vivir un montón de cosas superficiales con tus amigos. Y cuando se vive con una experiencia de vacío, falta de autoestima y de afirmación como la que vivo yo, estas cosas no sacian, sino que dejan una sensación insípida e insatisfactoria.
Es extraño abrir tu corazón a alguien y entrar en una intimidad y placer al hablar como con poca gente lo haces. Es extraño sentir que desearías que ese alguien fuera un hombre que hallara en tí alguien con quién establecer intimidad de trato y placer en el descubrimiento. Es extraño y doloroso saber que esa experiencia de placer se incrementa, y quieres que esa mujer te conozca más y más, como si con eso lograras que alguien en todo el mundo te valorara y disfrutara enormemente estando contigo.
He sido arrebatada de mi misma, como dice Nouwen. Un viaje hacia dentro es a lo único a lo que puedo aspirar con urgencia, y rogar por que todo el traumatismo consciente y subconsciente no detenga por temor lo que en verdad puede hacerme bien. Tanto silencio interno me está matando.
Hoy es uno de esos días en los que la intimidad duele, por llevarte a lo que atenta contra tus principios y creencias, tan superficiales en su raíz como quizás sean, pero tan reales que duele que tu cuerpo pueda saltárselos y vivir así entre altas y bajas. Es duro y frustrante estar así.
Gracia, que te pueda recibir hoy, Sangre, que pueda recordar tu precio y ser cubierta totalmente. Trono, que te pueda alcanzar para el oportuno socorro.